Hoy el post es orante: un himno tomado de la Liturgia de las Horas que nos invita a pedir la fe, esa que no depende de nuestra fuerza de voluntad o de decisión, sino de la Gracia proveniente de Dios.
"Porque, Señor, yo te he visto
y quiero volverte a ver,
quiero creer.
Te vi, sí, cuando era niño
y en agua me bauticé,
y, limpio de culpa vieja,
sin velos te pude ver.
Devuélveme aquellas puras
transparencias de aire fiel,
devuélveme aquellas niñas
de aquellos ojos de ayer.
Están mis ojos cansados
de tanto ver luz sin ver;
por la oscuridad del mundo,
voy como un ciego que ve.
Tú que diste vista al ciego
y a Nicodemo también,
filtra en mis secas pupilas
dos gotas frescas de fe".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario